Castillos de Arena
Otro pequeño relato que vuelve a tratar el mismo tema que "La Singularidad de sus Ojos". Es un tema recurrente en mi vida, al que le he dado muchas vueltas y se las sigo dando. Escrito el 08.06.08:
"El sol brillaba sobre la arena,
ligeros vientos acariciaban las dunas,
la muerte resplandecia humeante,
y sin embargo, era hermoso.
Entonces todo comenzó a caer
y una duna se simetrizó.
La arena fluía hacia allí
cada vez a más velocidad.
Pronto comenzó a caer el viento,
a hundirse, se perdía.
Él corrió, huyendo de aquel abismo.
Se alejaba y giraba
tratando de no verse absorbido.
La pendiente aumentaba,
mientras el horizonte se alejaba.
Ya no bastaba correr,
pretendió saltar, pero la arena
le tenía atrapado.
La absorción parecia inevitable.
Y entonces trajo el mar a su mente.
Tal vez seguia corriendo,
pero pronto, solo oía el mar.
Sintió como le envolvia la marea,
invirtió la humedad
y entonces fue consciente
de que tenía que nadar.
Sin embargo el mar,
embravecido, no lo permitía.
Se iban acabando las opciones,
asi que se sumergió hacia el fondo,
vaciando totalmente los pulmones
alcanzando la ingravidez.
Junto con la oscuridad total,
es absoluto bloqueo perceptivo
se alcanzó.
Cuando abrió los ojos,
tan solo veía estrellas remotas
en cualquier dirección.
Ya no podía huir
ni encontrarse.
Volvió en sí,
estaba empapado de arena.
Sintió la brisa marina,
y sin echar una mirada atrás,
siguió haciendo su castillo"



